Hacia un
Código Técnico
de la Edificación aplicable
Profesionales, promotores y constructores quieren que se acometan cambios sustanciales en la actual redacción del primer proyecto del Código Técnico de la Edificación. Así se lo han hecho saber al Ministerio de Fomento. Y, con el fin de contribuir a que el CTE resulte un instrumento eficaz, nuestro Consejo General ha presentado un informe, cuyo contenido es plenamente compartido por las organizaciones del sector.

El Consejo General de Colegios de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de España ha consensuado con arquitectos, Mesa de la Ingeniería, Confederación Nacional de la Construcción y APCE los criterios generales que permitan mejorar la actual redacción del primer proyecto del Código Técnico de la Edificación, un amplísimo documento de más de 1.700 páginas que el Ministerio de Fomento remitió hace unos meses a los agentes del sector para su conocimiento e informe.
La respuesta del Consejo es un conjunto de observaciones, presentado ya por nuestra institución profesional, que aporta importantes modificaciones de fondo y forma al primer proyecto ministerial. El citado informe introduce, por una parte, observaciones de carácter general al articulado de la parte I y a los DAC (Documentos de Aplicación del Código).
El Consejo General reconoce el esfuerzo realizado por Fomento para tratar de definir y homogeneizar criterios e integrar en un único documento la diversa y dispersa normativa técnica. Sin embargo, se advierte que la labor desarrollada por los grupos de trabajo ha generado unos resultados provisionales de desigual nivel, que precisan de una labor de cohesión previa a su consideración definitiva.
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El Consejo General considera que hay que huir del apresuramiento y procurar el consenso | |
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Según el informe, el texto inicial del CTE adolece de deficiencias, contradicciones y carencias, "que dificultarían, cuando no impedirían, su aplicación en la redacción de los proyectos y en la ejecución de las obras, reflejando además unos planteamientos que, por excesivamente teóricos, se alejan, en muchos casos, de las concretas realidades de la práctica profesional y constructiva y que son, por tanto, inaplicables".
De tipo prescriptivo. De entre la casi una veintena de observaciones generales, destaca la propuesta de un cambio en el tipo de Código Técnico elegido inicialmente por Fomento. Como se recordará, desde el inicio de los trabajos se planteó la adecuación del CTE a la Directiva Europea de Productos y a las últimas innovaciones en la materia a través de un texto de carácter prestacional. Este sistema, de indudables ventajas para la iniciativa constructiva y la innovación, coexiste en el primer borrador remitido por el Ministerio con criterios prescriptivos.
El Consejo General estima que la aplicación de los planteamientos prestacionales al proyecto y a la verificación de su adecuación en la ejecución de la obra "resulta difícil, cuando no imposible, si no se concretan y cuantifican los parámetros que permitan conocer con certeza el cumplimiento de los requisitos básicos de la edificación".
En opinión del presidente del Consejo General, dada la importancia trascendental que el Código Técnico de la Edificación tendrá para el sector, es preciso acometer su redacción sin excesivo apresuramiento, procurando el mayor consenso entre los agentes implicados, dotando de calidad técnica al documento y de seguridad jurídica a su utilización.
Por ello, plantea al Ministerio de Fomento la conveniencia de que, una vez recogidas las observaciones al primer proyecto, se elabore un segundo, con la necesaria cuantificación de exigencias y abierto al estudio final de los agentes de la edificación. Esta fase permitiría la elaboración de un texto que podría ya someterse a trámite administrativo, incluyendo el periodo de alegaciones.
En cualquier caso, la institución plantea que la entrada en vigor del Código debe ser lo suficientemente amplia en el tiempo para permitir la adaptación del sector a una nueva cultura técnica y tecnológica, e incluso, contempla la posibilidad de que sea progresiva, en función del desarrollo y características de los diferentes requisitos básicos contemplados. «