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CERCHA
es el órgano de expresión del Consejo General de la Arquitectura Técnica
de España
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Europa obliga El sector español de la construcción tiene una asignatura pendiente de aprobar en Europa: el reciclaje de residuos. Antes de 2005, nuestro país ‑como el resto de los que componen la UE‑ tendrá que ser capaz de reutilizar el 50 por ciento de los alrededor de 35 millones de toneladas de escombros que producimos al año. Y un año más tarde, alcanzar el 90%. La tarea es, desde luego, muy difícil, pero no se presenta como una misión imposible a medio plazo. A diferencia de lo que ocurre en buena parte de los Estados europeos, en nuestro país los restos de ladrillo, azulejos, solados, hormigón, yeso o madera, trufados de amianto, resinas industriales, plásticos, disolventes, restos de pintura y diversos metales siguen constituyendo una auténtica bomba de relojería medioambiental. Poner coto a esta situación es hoy una demanda social, con la que cada vez se identifican más los técnicos y especialistas, y a la que responde el Plan Nacional de Residuos de Construcción y Demolición 2001‑2006, y los proyectos y planes similares puestos también en marcha por algunas Comunidades Autónomas. El objetivo final de las administraciones públicas es evitar, o al menos reducir al mínimo, los vertidos incontrolados y tratar adecuadamente los residuos para su posterior reutilización. Nuestra profesión tampoco es ajena a esa preocupación ni a sus aspectos legales, por lo que actualmente interviene en la creación del Grupo de Trabajo 16 del Comité Técnico de Normalización 41 de AENOR, dedicado de forma monográfica a la construcción sostenible. Las dos grandes rémoras para el avance definitivo del reciclaje en el sector parecen derivarse de las dificultades de algunas autonomías a la hora de impulsar estas actividades y de la carencia de ordenanzas en buena parte de los entes locales para controlar los flujos de residuos de origen a destino. Y por otra, la carencia de un documento técnico específico que valide a todos los efectos el uso de áridos reciclados en las obras públicas. Es cierto que España tiene difícil cumplir a tiempo la directiva europea, aunque las iniciativas en marcha indican que lo está intentando. Hace cuatro años, antes del Plan Nacional, apenas se reciclaba el 5% de los residuos. El año pasado llegamos al 12,85%, pese a que la frenética actividad de la construcción haya duplicado la montaña de los residuos que produce. Y al cierre de este 2003 seguramente llegaremos al 14%, con más de 70 plantas de reciclado. La marcha es imparable y el compromiso con el medio ambiente también.<<
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